Neumonía bilateral: ¿Qué es y por qué es más grave en ancianos?

La neumonía bilateral afecta a los dos pulmones a la vez y presenta síntomas más intensos

La neumonía bilateral afecta a ambos pulmones y es una de las principales causas de muerte entre la población de mayor edad

La neumonía es la primera causa de muerte por infección en personas de edad avanzada.

Con la edad, nuestro sistema inmunitario se debilita y tendemos a acumular patologías crónicas. A partir de los 65 años, crece considerablemente el riesgo de contraer una neumonía bilateral y de sufrir complicaciones importantes.

La neumonía unilateral tiene un mejor pronóstico si se trata a tiempo, pero la neumonía bilateral es una enfermedad respiratoria grave que, por lo general, requiere hospitalización y un seguimiento exhaustivo.

En este artículo, encontrarás toda la información relevante sobre la neumonía bilateral: qué es, cuáles son sus síntomas, por qué es más grave en edades avanzadas, qué complicaciones puede tener y cómo se trata esta severa enfermedad respiratoria.

¿Qué es la neumonía bilateral?

La neumonía bilateral es una infección bacteriana que afecta a los dos pulmones, mientras que la unilateral afecta a uno solo. El proceso infeccioso provoca la inflamación de los alvéolos, los saquitos de aire que forman el tejido pulmonar y en los que se produce el intercambio de oxígeno y dióxido de carbono.

Cuando los alvéolos están inflamados, se llenan de líquido o pus, lo que dificulta o imposibilita que realicen su función. «Esto hace que respirar sea más difícil, que el cuerpo reciba menos oxígeno y que a los órganos les cueste más trabajar», explica el doctor Manuel Viso, jefe de Urgencias del Hospital San Rafael de A Coruña.

La gran mayoría de las neumonías están causadas por una infección de neumococo (Streptococcus pneumoniae). Esta bacteria es responsable también de enfermedades como la meningitis, la sinusitis o la otitis media.

Al estar causada por agentes infecciosos, la neumonía es contagiosa si se entra en contacto con los patógenos presentes en las gotitas expulsadas por el paciente al toser, al estornudar o al hablar. Por eso es importante usar mascarillas y mantener una buena higiene de manos.

¿Cuáles son los síntomas de la neumonía bilateral?

Un diagnóstico temprano es fundamental para tratar efectivamente la neumonía bilateral y evitar complicaciones graves.

Los síntomas de neumonía en estos casos incluyen fiebre alta, escalofríos, tos (que puede ser seca o con secreciones), dificultad para respirar (a veces acompañada de dolor en el pecho), cansancio extremo y debilidad generalizada.

Como apunta el doctor Viso, «en casos graves, sobre todo en personas mayores, es habitual que se produzca confusión o incluso pérdida de conciencia».

Generalmente, los síntomas de la neumonía bilateral suelen ser más intensos que los de la neumonía unilateral ya que, al afectar a ambos pulmones, no hay un pulmón sano que pueda suplir parcialmente la función del otro.

¿Por qué es más grave la neumonía bilateral en ancianos?

La neumonía bilateral en ancianos es una afección especialmente grave porque se unen varios factores de riesgo que hacen que sea más fácil contraer infecciones y más difícil combatirlas.

Lo explica el doctor Viso: «Su sistema inmune está debilitado, la capacidad muscular de la caja torácica es más baja y acostumbran a padecer otras enfermedades respiratorias –EPOC, enfisema pulmonar, asma bronquial–, patologías cardíacas, renales, hepáticas o inmunosupresoras».

La insuficiencia respiratoria grave es una de las complicaciones habituales de la neumonía bilateral

Entre los factores de riesgo específicos en personas de edad avanzada se encuentran, además, el hábito tabáquico, la diabetes, la demencia, y un estilo de vida menos activo. Cabe destacar que el reposo prolongado en cama también contribuye a las infecciones respiratorias.

Las personas mayores que pasan mucho tiempo tumbadas, tienen más dificultad para respirar y toser, no se ventilan bien los pulmones y es más fácil que la mucosidad se acumule en los bronquios.

La confluencia de estas circunstancias hace que la recuperación de una neumonía bilateral sea más complicada para las personas de edades más avanzadas y hace que la evolución de la enfermedad sea más grave.

¿Qué complicaciones puede tener una neumonía bilateral grave?

Las complicaciones de la neumonía bilateral en personas de edad avanzada pueden ir desde una insuficiencia respiratoria grave hasta la sepsis, con consecuencias mortales en el peor de los casos.

La insuficiencia respiratoria grave se produce cuando los pulmones, llenos de líquido, son incapaces de suministrar el oxígeno necesario al torrente sanguíneo para mantener las funciones vitales. En este caso, es necesario recurrir a un tratamiento con oxígeno suplementario e incluso ventilación mecánica.

Es frecuente que se produzcan abscesos pulmonares: áreas de pus localizadas en el pulmón. Así mismo, la acumulación de líquido en las capas de tejido que recubren los pulmones puede provocar un derrame pleural. Suele requerir de un procedimiento para drenar el líquido acumulado mediante una sonda.

Una de las complicaciones más graves de la neumonía bilateral es la sepsis. «Cuando la infección pasa al torrente sanguíneo, puede afectar y dañar otros órganos», explica el doctor Viso. Esto puede provocar un fallo multiorgánico y resultar mortal si no se trata con rapidez.

La neumonía bilateral grave provoca en el paciente anciano «un severo deterioro del estado general que, en ocasiones, también puede estar condicionado por la descompensación de otras patologías previas», añade el doctor Viso. Es frecuente el desarrollo de complicaciones cardíacas y problemas pulmonares crónicos.

¿Qué opciones de tratamiento existen?

La primera línea de tratamiento de la neumonía bilateral suelen ser los fármacos antibióticos para combatir la infección bacteriana; o antivirales, en el caso menos frecuente de que la inflamación se deba a un virus respiratorio.

Los casos más graves pueden requerir de terapia con corticoesteroides para reducir la inflamación y mejorar la respuesta del sistema inmune ante la infección.

Para tratar los síntomas, se suelen administrar antipiréticos para la fiebre, analgésicos para el dolor, y expectorantes o mucolíticos para ayudar a eliminar la mucosidad acumulada en los pulmones.

En función de las complicaciones que puedan surgir, puede ser necesario proporcionar oxígeno suplementario o un soporte ventilatorio.

El tratamiento de la neumonía bilateral es más efectivo cuanto más rápido y preciso es el diagnóstico. Los médicos especialistas en Neumología pueden realizar el diagnóstico inicial con una completa evaluación médica y una radiografía de tórax para examinar el estado de los pulmones.

En ocasiones, para precisar el diagnóstico y determinar el tratamiento adecuado, puede ser necesario realizar pruebas complementarias, como análisis de sangre y esputo, electrocardiograma, gasometría arterial o pruebas de imagen más detalladas, como una ecografía torácica o una tomografía computarizada (TC).

En todo caso, la prevención es fundamental para reducir la mortalidad por neumonía. La vacunación frente a neumococo, principal bacteria causante de esta enfermedad, está recomendada en España a partir de los 65 años, además de en la etapa infantil.

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