
El hígado es la más voluminosa de las vísceras y una de las más importantes por su actividad metabólica. Pero, como todos los órganos del cuerpo, es vulnerable a las amenazas. Y existen una serie de enfermedades del hígado que pueden dañarlo.
A este órgano glandular se le adjudican funciones muy importantes, tales como la síntesis de proteínas plasmáticas, función desintoxicante, almacenaje de vitaminas y glucógeno, además de secreción de bilis, entre otras.
Precisamente por cumplir múltiples funciones, el hígado es susceptible de verse alterado en numerosas circunstancias, como el consumo excesivo de alcohol, la toma de determinados fármacos o las hepatitis virales. Diversos análisis y otras pruebas como la ecografía o incluso la biopsia hepática, pueden ser necesarias para llegar al diagnóstico, determinar la severidad del daño o decidir la actitud terapéutica a seguir para tratar cualquier tipo de enfermedades del hígado.
Si usted tiene cualquier duda acerca de las enfermedades del hígado, los profesionales de la Unidad de Patología Hepática del Hospital San Rafael de A Coruña se la contestarán forma sencilla y entendible.
¿Cuáles son las principales enfermedades del hígado?
Buenos días, doctor, a mi marido le han diagnosticado recientemente una cirrosis hepática, aunque él nunca ha consumido alcohol, ¿es eso posible?
Por supuesto, aunque el consumo crónico de alcohol y la infección por el virus de la hepatitis C son las causas más frecuentes de cirrosis en nuestra sociedad, son múltiples las causas que pueden ocasionar la cirrosis. Entre ellas se encuentran enfermedades autoinmunes, enfermedades hereditarias como la hemocromatosis, el hígado graso no alcohólico o la exposición prolongada a algunos medicamentos o agentes tóxicos.
Hola, doctor. Mi familiar padece “hígado graso”, y con frecuencia sufre de cefaleas. Su médico no le prescribe analgésicos porque “pasan por el hígado”, ¿es eso correcto?, ¿qué podemos tomar?
Efectivamente, la mayoría de los fármacos analgésicos son metabolizados en el hígado. No obstante, tan sólo los pacientes con cirrosis hepática tienen que limitar su empleo. Los pacientes con hepatopatía poco avanzada pueden tomar analgésicos a dosis habituales. En los pacientes con cirrosis, el paracetamol, y a dosis no superiores a 3 gramos diarios, es una medida segura. Fármacos habituales como los antiinflamatorios no esteroideos deben obviarse por el riesgo de daño renal, al cual los pacientes cirróticos son más propensos.
Buenas tardes, doctor. Mi hijo padece una hepatitis C crónica. Ha sido tratado en varias ocasiones con interferón, y aunque con el tratamiento el virus se controla, al suspenderlo vuelve a reaparecer. He escuchado que en breve aparecerán otros tratamientos ¿es eso cierto?
Si. Durante años, el único tratamiento disponible contra este tipo de enfermedades del hígado ha sido la combinación de interferón con ribavirina, una combinación de limitada eficacia y pobre tolerancia.
Desde hace dos años algunos pacientes, dependiendo del subtipo de virus pueden beneficiarse del mismo tratamiento, combinado con un nuevo fármaco, llamado telaprevir o boceprevir. En el próximo año se espera que aparezcan otros nuevos fármacos que permitirán, en algunos casos, curar la infección sin la necesidad de emplear el interferón.
Hola, doctor, a mi esposo le han diagnosticado una hepatitis C crónica, pero como los análisis le suelen salir bien, le han dicho que no tiene importancia. Yo estoy preocupada, ¿se puede confiar sólo en los análisis?
No, aunque la mayoría de los pacientes tienen elevadas las cifras de transaminasas, es posible tener una hepatitis C con cifras persistentemente normales y con un daño importante en el hígado. Es preciso hacer una valoración más profunda para poder estimar el daño existente y así decidir el planteamiento terapéutico más correcto para tratar esta clase de enfermedades del hígado.
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