Los nuevos tratamientos reducen el uso de antibióticos en favor de retinoides y probióticos, de la mano de una buena higiene dermatológica
El acné en la espalda es un proceso inflamatorio de la piel similar al acné facial que suele pasar más desapercibido porque no tiene un impacto visual tan elevado.
Con la llegada del verano y las altas temperaturas, sin el tratamiento adecuado, los brotes de acné en la espalda se vuelven más molestos, con picor y más granos infectados.
Popularmente conocido como bacné por la unión de las palabras inglesas back (espalda) y acne, el acné en la espalda también cohíbe a quien lo padece de usar prendas más reveladoras o de mostrarse en bañador en la playa.
Un tratamiento personalizado, basado en un diagnóstico preciso del tipo de acné, puede ayudarte a controlar el acné de la espalda y mantener tu piel sana.
En este artículo, contamos con el consejo experto de la doctora Victoria Nespereira, dermatóloga del Hospital San Rafael de A Coruña, para contarte por qué te salen granos en la espalda, qué opciones de tratamiento médico hay para curar tu piel y, tal vez lo más importante, qué puedes hacer para reducir la aparición y gravedad de los brotes de acné en la espalda y evitar cicatrices.
¿Por qué aparece el acné en la espalda?
El acné en la espalda, al igual que el facial, se produce porque los poros de la piel se obstruyen con tapones de grasa o queratina. En ocasiones, los granos se infectan al ser colonizados por Cutibacterium acnes, una bacteria que forma parte del microbioma cutáneo.
Esta afección cutánea suele manifestarse con comedones (espinillas no inflamadas), pápulas y pústulas inflamatorias y, en los casos más graves, nódulos y quistes que tienden a fusionarse. Estos últimos son los más frecuentes en el bacné.
Las causas del acné en la espalda suelen estar relacionadas con varios factores, según la guía de la Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV):
- Predisposición genética. El acné puede ser hereditario en algunos casos, particularmente en las formas más graves, como el acné conglobata, un tipo de acné quístico que suele afectar más a la espalda.
- Cambios hormonales. La producción de grasa en las glándulas sebáceas de la piel está regulada por hormonas. El acné tiende a aparecer en la adolescencia con la pubertad. En la edad adulta, las fluctuaciones hormonales pueden causar brotes, especialmente habitual en la mujer en relación con el ciclo menstrual.
- Dieta. La alimentación juega un papel importante en la aparición y persistencia del acné en la espalda, especialmente por el consumo de lácteos y los alimentos con alta carga glucémica, los que elevan rápidamente los niveles de azúcar en sangre.
- Microbioma. La piel tiene su propia comunidad de microorganismos que viven en simbiosis con el ser humano. Cuando se produce un desequilibrio en el microbioma y se reduce la presencia de ciertas bacterias beneficiosas en favor de otras, como el Cutibacterium acnes, puede causar la aparición de acné en la espalda, así como en el pecho y la cara.
Cuando el acné en la espalda aparece en la edad adulta, la mayoría de las veces es una extensión del acné facial desarrollado en la adolescencia. Es decir, es un brote en un área nueva de una afección que inicialmente solo afectaba a la cara.
En otras ocasiones, puede surgir por trastornos hormonales, el uso de determinados medicamentos, infecciones cutáneas y, cada vez más, el estrés, que debilita el sistema inmunológico y la barrera cutánea.
La importancia de un buen diagnóstico
Para deshacerse del acné en la espalda, lo primero es obtener un diagnóstico preciso con un especialista en dermatología para determinar el tipo y la gravedad del acné.
En consulta, el dermatólogo te hará preguntas sobre tus síntomas y hábitos de vida, y realizará una exploración de la piel para observar y catalogar las lesiones cutáneas.
El tratamiento dependerá de la gravedad del acné en la espalda, que se suele medir por el tipo y la cantidad de las lesiones:
- Leve: Predominan los comedones (granos no inflamados) y puede haber alguna pápula (grano inflamado) o pústula (grano con pus) de pequeño tamaño.
- Moderado: Predominan las pápulas y pústulas, con numerosos comedones y algún nódulo (más grande que la pústula y doloroso).
- Grave: Numerosos comedones, pápulas, pústulas, nódulos y quistes (lesiones profundas y dolorosas bajo la piel), con tendencia a fusionarse en clústeres. Puede dejar cicatrices.
El acné en la espalda suele adoptar formas más graves que en la cara, ya que la piel de esta zona es más gruesa, con poros más grandes, por lo que favorece el desarrollo de lesiones más extensas.
Un buen diagnóstico permite diseñar un tratamiento personalizado que tenga en cuenta no solo las lesiones de un brote, sino tus hábitos alimentarios y de higiene dermatológica para prevenir recaídas a largo plazo.
Tratamientos efectivos para eliminar el acné en la espalda
El tratamiento para el acné en la espalda no cura la enfermedad, ya que es una afección crónica, pero puede eliminar las lesiones cutáneas, prevenir la aparición de cicatrices e hiperpigmentación, y evitar rebrotes.
Un brote leve de acné se puede controlar con una combinación de higiene cutánea (exfoliación suave y limpieza con productos sin jabón) y medicamentos tópicos. Se suelen prescribir cremas o geles con peróxido de benzoilo, ácido azelaico o retinoides. Si hay infección, se añade una crema antibiótica.
Estos productos actúan directamente sobre la hiperproducción de grasa y la inflamación, pero pueden resecar e irritar la piel si no se utilizan de forma correcta. Es esencial que sigas cuidadosamente las instrucciones del dermatólogo.

En el acné de gravedad moderada, tu médico puede considerar combinar retinoides tópicos con antibióticos orales para mayor efectividad.
En los casos más graves, el fármaco de elección es la isotretinoína, un potente retinoide en pastillas que ofrece muy buenos resultados, pero debe tomarse bajo estricto control médico y nunca durante el embarazo.
Cabe destacar que el uso de antibióticos para tratar el acné se realiza de forma muy estratégica y es cada vez menos frecuente debido al aumento de cepas de Cutibacterium acnes resistentes a los antibióticos.
En este sentido, está ganando peso el uso de probióticos para equilibrar la microbiota cutánea y reducir la inflamación. En mujeres con trastornos hormonales, pueden ser útiles los anticonceptivos o antiandrógenos.
En todo caso, es importante tener en cuenta que el tratamiento del acné en la espalda lleva su tiempo, por lo que es esencial ser constante y tener paciencia. Los resultados pueden tardar entre 1 y 2 meses en empezar a notarse.
Una vez superado el brote de acné en la espalda, si ha dejado cicatrices o pigmentaciones, existen tratamientos dermatológicos para reducir o eliminar las marcas: peeling químico, tratamientos con láser o luz pulsada, infiltraciones con corticoides o rellenos. Eso sí, para resultados satisfactorios y seguros, es imprescindible recurrir a un especialista reconocido en dermatología.
Guía de buenos hábitos para prevenir el acné en la espalda
El acné en la espalda es una afección crónica que se desarrolla en brotes. Ciertos factores favorecen la aparición del acné y agravan los síntomas, como el sudor, una higiene inadecuada, la ropa ajustada, la alimentación o el estrés.
Para reducir la frecuencia y la intensidad con la que aparecen los brotes, incorpora estas buenas prácticas en tu rutina diaria:
- Higiene cuidadosa. Lo esencial en el cuidado de una piel con tendencia al acné es mantenerla limpia. Para ello, utiliza un gel de ducha sin jabón con un pH similar al de la piel, o específico para pieles acneicas, a diario. Una o dos veces a la semana, añade un exfoliante suave. Evita las cremas hidratantes comedogénicas en favor de fórmulas más ligeras o específicas para acné.
- Dieta individualizada. No hay evidencia de que el chocolate o los alimentos grasos provoquen o agraven los brotes de acné de forma generalizada, pero sí parece que ciertos alimentos pueden empeorar la condición de la piel en algunas personas. En particular, los productos lácteos (especialmente, desnatados) y los alimentos muy ricos en azúcar (pan blanco, arroz, patatas, productos procesados, snacks…). Con ayuda del especialista médico, puedes comenzar a controlar tu dieta y observar su efecto en tu piel.
- No manipules los granos y utiliza protector solar sin aceites o específico para pieles con acné para evitar cicatrices, marcas y pigmentaciones.
- Evita la ropa ajustada. El roce constante de la ropa, especialmente si estás sudando, favorece el taponamiento de los poros y la aparición de brotes de acné en la espalda. La ropa de algodón favorece la transpiración y reduce la irritación cutánea.
- Controla el estrés. Está demostrado que el estrés crónico debilita el sistema inmunitario, altera el funcionamiento hormonal, y favorece los procesos inflamatorios e infecciosos, también en la piel. Es más fácil de decir que de hacer, pero si consigues llevar una vida más relajada, tu piel te lo agradecerá.
El acné en la espalda tiene solución, siempre que sigas esta guía de buenos hábitos y acudas al dermatólogo ante los primeros síntomas de un nuevo brote.
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