El Servicio de Cirugía General del Hospital San Rafael es el único centro hospitalario privado de Galicia que ofrece la técnica REPA para tratar hernias y diástasis abdominal
Hay molestias que no siempre duelen, pero terminan condicionando el día a día más de lo que parece. Una pequeña protuberancia en la línea media del abdomen que aparece cuando haces fuerza. Esa sensación de que el abdomen ha perdido firmeza después de un embarazo. La incomodidad al intentar retomar el ejercicio físico. O incluso algo tan cotidiano como incorporarse de la cama y notar que la zona abdominal ya no responde igual que antes.
Muchas personas aprenden a convivir con estos síntomas. Se acostumbran. Los integran en su rutina. Piensan que forman parte de la edad, de los cambios del cuerpo o de las consecuencias inevitables de haber pasado por determinados procesos, como una gestación o una cirugía previa.
Pero la realidad es otra. La cirugía de la pared abdominal ha evolucionado enormemente durante los últimos años y hoy existen procedimientos capaces de corregir estos problemas de una forma mucho menos agresiva que las técnicas tradicionales.
En ese contexto clínico, destaca la reparación endoscópica pre-aponeurótica (REPA), una técnica innovadora que permite tratar simultáneamente determinadas hernias de la pared abdominal y la diástasis de rectos mediante un abordaje mínimamente invasivo.
Y no hablamos de una opción más dentro del arsenal quirúrgico. Hablamos de una técnica mínimamente invasiva que ha supuesto un cambio de paradigma en el tratamiento de estas patologías.
Innovación en el Hospital San Rafael
En Galicia, el abordaje a través de REPA solo se realiza en el Hospital San Rafael de A Coruña, donde los doctores Iván Domínguez y Cristina Varela, especialistas del Servicio de Cirugía General y del Aparato Digestivo, han incorporado esta avanzada técnica a su práctica clínica.
Como explica el responsable del servicio el doctor Iván Domínguez: «La técnica REPA nos permite reconstruir la pared abdominal de forma anatómica, corrigiendo simultáneamente la diástasis y las hernias asociadas mediante un abordaje mínimamente invasivo que ofrece excelentes resultados funcionales y estéticos».
Y es que detrás de esas cuatro letras hay mucho más que innovación quirúrgica. Hay personas que vuelven a moverse con confianza, que recuperan estabilidad abdominal y que dejan atrás limitaciones que llevaban años condicionando su vida. En este Servicio de Cirugía General se reconoce la diástasis abdominal como la patología que es y no como un mero tratamiento estético.
Qué es exactamente la técnica REPA y por qué representa un avance tan importante
Para entender el valor de la técnica REPA conviene imaginar la pared abdominal como la estructura que mantiene unido todo el conjunto de componentes del abdomen.
Es una especie de corsé natural formado por músculos, tendones y tejidos que trabajan constantemente, aunque apenas seamos conscientes de ello. Participa en la postura, protege los órganos internos y soporta la presión que generamos cada vez que tosemos, levantamos peso, reímos o hacemos ejercicio.
Cuando esa estructura se debilita, empiezan a aparecer problemas.
Uno de los más frecuentes es la diástasis de rectos, una separación anormal entre los músculos rectos abdominales que provoca pérdida de tensión en la línea media del abdomen. Es especialmente frecuente tras los embarazos, aunque también puede aparecer en hombres o en personas con obesidad o cambios importantes de peso.
Además, no es raro que esa diástasis se acompañe de pequeñas hernias umbilicales o epigástricas.
Hasta hace relativamente poco, ambas situaciones solían abordarse por separado. La REPA ha cambiado esa forma de trabajar.
La reparación endoscópica pre-aponeurótica permite acceder al espacio situado por delante de la aponeurosis de los músculos abdominales mediante tres pequeñas incisiones. A través de este plano anatómico, el cirujano puede corregir la separación muscular y reparar las hernias asociadas durante el mismo procedimiento.
La gran diferencia es que la técnica REPA restaura la anatomía original de la pared abdominal.
Lo destaca la doctora Cristina Varela: «La técnica permite reconstruir la línea media y devolver funcionalidad a la pared abdominal respetando al máximo los tejidos y evitando grandes incisiones».
Y eso tiene consecuencias muy positivas tanto para la recuperación como para los resultados finales.
Para qué pacientes está indicada la REPA
Cuando se habla de cirugía de la pared abdominal, muchas personas piensan automáticamente en hernias visibles o bultos evidentes. Sin embargo, los pacientes candidatos a REPA son mucho más variados de lo que suele imaginarse.
Pensemos, por ejemplo, en una mujer que dio a luz hace varios años. Ha recuperado su peso habitual, hace ejercicio regularmente y cuida su alimentación. Sin embargo, sigue observando una prominencia abdominal persistente que no desaparece por mucho que fortalezca la musculatura.
O imaginemos a una persona que nota una pequeña hernia cerca del ombligo y que, además, experimenta sensación de debilidad abdominal cuando realiza esfuerzos.
Son situaciones muy habituales. La técnica REPA puede estar indicada en casos como:
- Diástasis de rectos abdominales.
- Hernias umbilicales.
- Hernias epigástricas.
- Hernias asociadas a diástasis abdominal.
- Determinados defectos de la línea media de la pared abdominal.
Lo importante es entender que estas patologías no afectan únicamente a la estética.
Muchos pacientes refieren dolor lumbar, sensación de inestabilidad, dificultades para realizar determinados movimientos o una pérdida significativa de fuerza en la zona central del cuerpo.
«La pared abdominal -detalla el Doctor Domínguez- cumple una función biomecánica muy importante. Cuando existe una diástasis significativa, esa función puede verse alterada y afectar a la calidad de vida del paciente». Por ello tras acudir a múltiples congresos y formarse en la cirugía de la pared abdominal, el Dr. Domínguez introdujo la técnica REPA en el Hospital con el fin de tratar esta patología tan infratratada.
Precisamente por eso la valoración individualizada resulta esencial antes de indicar cualquier tratamiento.

Las ventajas de la REPA frente a la cirugía convencional
Cuando una técnica consigue consolidarse en la práctica clínica suele ser porque aporta beneficios reales. Y la verdad es que la técnica REPA reúne varias ventajas especialmente relevantes. La primera es evidente desde el primer momento: las incisiones son pequeñas.
Esto permite evitar las grandes cicatrices asociadas a algunas cirugías abiertas tradicionales y reduce el impacto sobre los tejidos.
Pero las ventajas van mucho más allá del aspecto estético. La técnica REPA permite reconstruir toda la línea media abdominal y tratar simultáneamente diferentes defectos anatómicos durante una única intervención.
Entre sus principales beneficios destacan:
- Corrección simultánea de diástasis y hernias asociadas.
- Abordaje mínimamente invasivo.
- Menor agresión sobre los tejidos.
- Mejor resultado estético.
- Recuperación funcional más confortable.
Además, la colocación de la malla en un plano anatómico específico favorece una integración adecuada y permite reforzar toda la pared abdominal.
La doctora Cristina Varela señala en este sentido que «uno de los aspectos más interesantes de la técnica REPA es que permite combinar una reconstrucción funcional muy sólida con una recuperación generalmente más rápida para el paciente».
Y eso es algo que quienes se someten a la intervención suelen valorar especialmente.
Cómo es la recuperación tras una REPA
La recuperación es probablemente una de las cuestiones que más interés despierta. Y es lógico.
La mayoría de los pacientes quieren saber cuánto tiempo tardarán en volver a caminar con normalidad, reincorporarse a su trabajo o retomar el ejercicio físico.
La verdad es que uno de los grandes atractivos de la técnica REPA es precisamente su carácter mínimamente invasivo. Durante los primeros días es habitual notar cierta sensación de tensión abdominal. Al fin y al cabo, la cirugía ha reconstruido estructuras que llevaban tiempo separadas.
Muchos pacientes describen una sensación curiosa: perciben el abdomen más firme, más compacto. Como si determinadas estructuras volvieran a ocupar el lugar que les corresponde. La movilización temprana forma parte habitual del proceso de recuperación y la reincorporación progresiva a las actividades cotidianas suele producirse en un plazo razonable.
Por supuesto, cada caso es diferente. La edad, el estado físico previo o la magnitud del defecto tratado pueden influir en los tiempos de recuperación. Por eso el seguimiento médico continúa siendo una parte fundamental del proceso.
Por qué la experiencia del equipo quirúrgico resulta fundamental
La REPA es una técnica avanzada. Y como ocurre con cualquier procedimiento complejo, los resultados dependen en gran medida de la experiencia del equipo que la realiza.
No basta con disponer de tecnología adecuada. Es necesario conocer profundamente la anatomía de la pared abdominal, dominar la cirugía endoscópica avanzada y seleccionar correctamente los casos.
Por eso resulta especialmente relevante que el Hospital San Rafael de A Coruña sea actualmente el único centro gallego donde se realiza la REPA.
Los doctores Iván Domínguez y Cristina Varela han incorporado esta técnica a su práctica clínica ofreciendo a los pacientes gallegos acceso a una opción quirúrgica altamente especializada sin necesidad de desplazarse fuera de la comunidad.
Y eso supone un avance importante. Porque cada innovación médica cobra verdadero sentido cuando consigue acercar soluciones eficaces a las personas que las necesitan. Además, en el Hospital San Rafael cuentan con la estrecha colaboración del servicio de Fisioterapia tanto en la preparación de la pared abdominal así como en el seguimiento tras la cirugía.
REPA, mucho más que una técnica quirúrgica
Cuando hablamos de REPA es fácil centrarse en los detalles técnicos. En los planos anatómicos, las incisiones mínimas o la reconstrucción de la línea media abdominal. Pero la realidad va mucho más allá.
La técnica REPA significa que una mujer puede volver a sentirse cómoda después de años conviviendo con una diástasis abdominal. Significa que un paciente deja de notar una hernia cada vez que realiza un esfuerzo. Significa recuperar estabilidad, fuerza y confianza.
Al final, detrás de cada intervención hay una historia diferente. Y todas tienen algo en común: la búsqueda de una solución que permita volver a vivir con normalidad.
Por eso la técnica REPA representa mucho más que una evolución técnica. Representa una nueva forma de abordar determinadas patologías de la pared abdominal, combinando precisión quirúrgica, recuperación funcional y bienestar para el paciente. Y quizá ahí resida su mayor valor.
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