Cristina Varela, especialista en Patología Mamaria del Hospital San Rafael, ha desarrollado una prótesis pionera para la reconstrucción de pezón con resultados naturales y duraderos
Cerrar etapas es fundamental. No obstante, en ocasiones, hasta que no sanan las heridas físicas, no cicatrizan las emocionales. Especialmente tras una enfermedad tan delicada como el cáncer de mama o una cirugía tan invasiva como la mastectomía, que pueden ocasionar secuelas muy profundas a nivel psicológico. Y pasar página no siempre es fácil. En este contexto, la reconstrucción de mama resulta esencial para ayudar a las mujeres a sentirse bien con su cuerpo. Pero es la reconstrucción de pezón la que logra poner el punto final a este proceso.
Hasta ahora, existían tres técnicas principales para llevar a cabo la reconstrucción de pezón. Las pacientes podían optar por recibir injertos procedentes de otras partes del cuerpo, como la inguinal; los colgajos locales, que permiten construir un nuevo pezón gracias a la extracción de piel y grasa de la zona de la mama, o la donación del pezón contralateral, que se efectúa cuando el pezón de la otra mama es lo suficientemente grande.
Sin embargo, estos métodos tienen un gran inconveniente. Debido a la presión ejercida por la ropa, es habitual que, con el paso del tiempo, el nuevo pezón se aplane y vaya perdiendo su volumen.
Aquí es donde entra en escena Nupple, una innovadora técnica de reconstrucción de pezón desarrollada por Cristina Varela Lamas, especialista en Patología Mamaria del Hospital San Rafael de A Coruña.
Una reconstrucción de pezón a la medida de cada paciente
Para solventar este problema y crear una reconstrucción de pezón duradera en el tiempo, la doctora Varela ha ideado un implante de polietileno no poroso: Nupple. Esta prótesis se coloca de forma ambulatoria con anestesia local, siendo una intervención breve que se suele completar en menos de media hora.
Durante el procedimiento, se realiza una incisión de aproximadamente un centímetro en la zona máxima de proyección de la mama, alrededor de la cicatriz. A través de este corte, se introduce el implante debajo de la piel y, a continuación, se cierra nuevamente. Tras finalizar la operación, las pacientes pueden regresar a su hogar de manera inmediata.
Uno de los aspectos más distintivos de esta técnica es que no es una solución estándar. Todo lo contrario. Los implantes Nupple son específicos. Es decir, se crean a la medida de cada mujer, teniendo en cuenta su anatomía, con el objetivo de optimizar los resultados y conseguir que el volumen del pezón no se desvanezca al cabo de un tiempo.
Kune Implants, una compañía de O Porriño, es la encargada del diseño y la fabricación de estas prótesis, lo que convierte a Nupple en una solución completamente made in Galicia.
¿Quién puede beneficiarse de Nupple?
Cristina Varela destaca que este procedimiento es ideal para «las pacientes que tienen que ser sometidas a una mastectomía, ya sea por padecer cáncer o para reducir el riesgo en portadoras de la mutación».
Los resultados de esta cirugía, muy visibles, pueden generar consecuencias notables a nivel psicológico en las mujeres. Para ayudarlas a sobrellevar esta situación, últimamente es común apostar por la reconstrucción mamaria.
Por lo general, hay tres métodos distintos para realizar la reconstrucción de mama. Es posible reconstruirla con tejido del dorsal ancho (un músculo de la espalda), mediante la técnica DIEP (que recurre a piel y a grasa del abdomen) o con las prótesis artificiales. En los dos primeros casos, los resultados finales de Nupple podrían no ser del todo satisfactorios. Por esta razón, se considera que las pacientes aptas son aquellas que poseen una reconstrucción mamaria con prótesis.
De todos modos, es importante recordar que en cualquier cirugía siempre existe un riesgo de complicaciones, por mínimo que sea. A pesar de ello, como señala la especialista del Hospital San Rafael de A Coruña, en el caso de Nupple se trata de «un riesgo bajo y asumible, que tiene que ver con colocar un implante a nivel tan superficial» y realmente «siendo cuidadoso con la selección de pacientes, el porcentaje de complicaciones es muy asumible».

¿Qué sucede tras la cirugía?
Si bien la recuperación tras la reconstrucción de pezón es veloz, durante las dos primeras semanas es recomendable guardar reposo y evitar la realización de toda clase de esfuerzos como, por ejemplo, levantar pesos.
Además de seguir unos cuidados básicos en la cicatriz para garantizar la correcta curación, hay que impedir que se ejerza presión sobre la zona del nuevo pezón. Para ello, los doctores suelen aconsejar la colocación de unas gasas con agujero o de unas pezoneras metálicas.
Cuando ya ha transcurrido alrededor de mes y medio o dos meses y la cicatriz ya está madura, la paciente debe regresar a la consulta médica. Es el momento de hacer el tatuaje de la areola, que resulta crítico para conseguir unos resultados naturales y, en definitiva, poner el broche al proceso de reconstrucción de pezón.
Este tatuaje en 3D no es reciente: ya se ponía en práctica después de otras intervenciones. Pero los resultados no eran los mismos. Aunque visto de frente el efecto visual era muy bueno, cuando se veía desde arriba o desde al lateral su efectividad disminuía. Esto no sucede cuando se combina con Nupple, que logra mantener el volumen del pecho a largo plazo y mejora significativamente los resultados del tatuaje.
Los beneficios psicológicos de la reconstrucción de pezón
La finalidad estética de la cirugía de reconstrucción de pezón es innegable. Su principal objetivo es, indudablemente, optimizar los resultados visuales tras la mastectomía y la reconstrucción de mama. Ahora bien, sus ventajas van mucho más allá.
Muchas veces, verse bien es vital para sentirse bien. Y es que los beneficios a nivel emocional son extremadamente positivos.
Para comprobarlo, se condujo un estudio entre las primeras cincuenta pacientes de Nupple. Todas las mujeres respondieron unos cuestionarios donde se les preguntaba acerca de su calidad de vida, la satisfacción con sus mamas y con su propia imagen o el ámbito sexual. Pasados seis meses tras la reconstrucción de pezón, volvieron a rellenarlos. La mejora fue significativa en absolutamente todos los aspectos, desde la autoestima hasta la conformidad con su propio cuerpo.
«Hasta hace poco solo se le daba importancia a la reconstrucción de la mama. Pero las pacientes no se ven completas hasta que está reconstruida la areola del pezón. Esta última parte es muy importante y se ha dejado de lado. Para ellas, es finalizar el proceso de reconstrucción y cerrar un ciclo, que repercute positivamente en la calidad de vida y la satisfacción», recalca Cristina Varela.
La reconstrucción de pezón supone, por tanto, el punto final a un largo y extenuante proceso.
La apuesta del Hospital San Rafael por la reconstrucción de pezón
Con el ánimo de beneficiar al mayor número de pacientes posible, la doctora Varela ha llevado a cabo esta intervención en el Hospital Universitario de Bellvitge o, incluso, fuera de nuestras fronteras, como en el Hospital de São João. No obstante, donde suele practicar esta intervención es en su Galicia natal. Y, más concretamente, en el Hospital San Rafael de A Coruña.
Un centro de referencia donde profesionales altamente formados tratan a las pacientes desde el punto de partida, como las revisiones o el diagnóstico, hasta la operación o la reconstrucción. Un tratamiento completo basado en la multidisciplinariedad y orientado a satisfacer las distintas necesidades de las mujeres afectadas a lo largo de todas las etapas.
La excelencia en el capital humano es una de las señas de identidad de este hospital, donde desarrollan su actividad profesional especialistas de prestigio como Cristina Varela. La cirujana empezó a trabajar en Nupple durante la pandemia, con el espíritu de ayudar a las pacientes y «acompañarlas hasta cerrar el ciclo de reconstrucción, intentando buscar una solución que mejorara lo que hay ahora».
La implantación de una técnica tan pionera provoca que mujeres de toda España acudan al centro coruñés para someterse a ella. Al tratarse de una intervención breve, tan solo es necesario que se trasladen un día, puesto que el procedimiento es ambulatorio y el seguimiento puede hacerse de forma remota.
Una solución rápida y eficaz con mejoras muy sustanciales en el volumen, la naturalidad y la duración en el tiempo de la reconstrucción de pezón. Y que, además, resulta crucial para cerrar un capítulo y dar paso a una nueva etapa.
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