
La disfunción eréctil es la dificultad o imposibilidad de lograr o mantener una erección durante la relación sexual. Existen diferentes grados: desde tener una erección más débil de lo habitual hasta la completa ausencia de erección, pasando por la pérdida de firmeza a medio camino. Para tratar la disfunción eréctil, es preciso realizar un abordaje multidisciplinar en el que intervienen diferentes especialistas médicos.
Se estima que más de la mitad de los mayores de 60 años sufren disfunción eréctil y, además, con mayor frecuencia e intensidad. Y, sin embargo, son los que menos acuden al médico, en parte porque existe la creencia de que perder potencia sexual es algo normal al hacerse mayor.
La edad es un factor importante en la erección y la musculatura del suelo pélvico y por eso trabajar dicha musculatura puede prevenir o retardar el problema.
Este artículo analiza las distintas opciones para tratar el problema de la mano del Dr. Darío Vázquez-Martul, especialista de la Unidad de Urología del Hospital San Rafael, y con Bárbara Manteiga Castro y Catuxa Ageitos Muñiz, fisioterapeutas de la Unidad de Fisioterapia, Medicina Física y Rehabilitación del Hospital.
El suelo pélvico masculino existe y tiene un rol fundamental en la salud sexual. Una musculatura debilitada o dañada reduce la capacidad de tener y mantener una erección. Pero, ¿se puede tratar la disfunción eréctil con fisioterapia del suelo pélvico?
Se puede tratar la disfunción eréctil con un diagnóstico y tratamiento integral que comienza en la consulta de urología y se desarrolla en coordinación con especialistas en suelo pélvico y apoyo psicológico.
La fisioterapia del suelo pélvico es un tratamiento con evidencia para abordar la disfunción eréctil. La fisioterapia busca fortalecer la musculatura pélvica, mejorar el control sobre la erección, siempre como complemento a otros tratamientos médicos.
El suelo pélvico es un conjunto de músculos y ligamentos que actúan como soporte de los órganos y vísceras. Por su ubicación, está íntimamente ligado con la función sexual y la continencia urinaria y fecal.
En concreto, en los hombres, los músculos bulbocavernoso e isquiocavernoso se relacionan directamente con el pene. Por lo tanto, fortalecer la musculatura del suelo pélvico es esencial para lograr una rigidez satisfactoria y mantener un control adecuado de la erección.
Por otro lado, un suelo pélvico sano y tonificado contribuye a la correcta vascularización del pene. Hay que tener en cuenta que la erección se produce al llenarse de sangre los cuerpos cavernosos del pene. Si el flujo sanguíneo es insuficiente, la firmeza y duración de la erección puede ser insatisfactoria.
La salud del suelo pélvico es esencial para la función sexual, pero es una parte más de un tratamiento multidisciplinar con el que se puede tratar la disfunción eréctil.
El tratamiento integral de la disfunción eréctil comienza en la consulta de urología, con una valoración completa del paciente y sus circunstancias.
Con un diagnóstico preciso, el urólogo puede diseñar una combinación individualizada de tratamiento con la que se puede tratar la disfunción eréctil del paciente. Las opciones incluyen diferentes fármacos, terapia de rehabilitación del suelo pélvico y apoyo psicológico, tanto para superar bloqueos como para adoptar hábitos saludables para mejorar la función sexual.
En los casos más complejos, se puede tratar la disfunción eréctil con una cirugía mínimamente invasiva para colocar una prótesis de pene. También se puede recomendar el uso de dispositivos externos, como bombas de vacío.
Sin embargo, en muchos casos de intensidad leve o moderada, se puede tratar la disfunción eréctil con fisioterapia del suelo pélvico sin necesidad de recurrir a medicación o cirugía. Es, además, un excelente método para prevenir o retrasar la aparición de disfunciones sexuales, así como incontinencia urinaria y fecal.

La fisioterapia del suelo pélvico es uno de los métodos con los que se puede tratar la disfunción eréctil. Es parte fundamental de un tratamiento integral supervisado por un médico especialista en urología y ejecutado por fisioterapeutas especialistas en suelo pélvico.
El proceso comienza con una valoración inicial para comprobar el estado de la musculatura del suelo pélvico y áreas circundantes (abdominal, lumbar y diafragma). Es importante identificar si la musculatura está tensa y/o debilitada y en qué grado para determinar la terapia más efectiva.
En función de las necesidades del paciente, el tratamiento puede incluir:
La fisioterapia del suelo pélvico contribuye a mejorar la calidad de la erección, pero rara vez se puede tratar la disfunción eréctil únicamente con este método. De ahí la importancia de consultar con el urólogo para obtener un tratamiento personalizado que incluya, de ser preciso, apoyo farmacológico y terapia psicológica.
La disfunción eréctil es una de las secuelas más constantes del tratamiento del cáncer de próstata pero aún así puede prevenirse y en caso de suceder tras algunos tratamientos, tratarse con el fin de recuperar las erecciones.
Actualmente disponemos de alternativas que minimizan la aparición de disfunción eréctil según refiere el Dr. Darío Vázquez-Martul, urólogo en el Hospital San Rafael.
La vigilancia activa es una opción en aquellos tumores de baja agresividad que evita las secuelas relacionadas con el tratamiento. Si hablamos de la necesidad de un tratamiento activo, nuestro grupo es el único con experiencia en terapia focal para el cáncer de próstata, un tratamiento que erradica el tumor con un riesgo de disfunción eréctil inferior al 20% y unas tasas de incontinencia urinaria próximas a cero.
En casos en donde la cirugía sea la mejor opción, la prostatectomía asistida por robot permite preservar cuando esté indicado los haces neurovasculares que se encargan de la erección. «Es importante reseñar la experiencia y resultados del cirujano, ya que el robot no opera solo, siendo importante ponerse en manos de profesionales expertos. En este ámbito, nuestro equipo tiene tasas muy altas de preservación de las erecciones manteniendo la seguridad oncológica», explica el doctor Vázquez-Martul.
Por su parte, tal y como señala la especialista Bárbara Manteiga a modo de conclusión, es importante llevar a cabo una rehabilitación posterior a muchos tratamientos con el fin no solo de fortalecer el suelo pélvico, si no de conseguir una mejora multifactorial de la posible disfunción residual.