Los síntomas de la angina de pecho en mujeres

Reconocer los síntomas de la angina de pecho en mujeres de forma precoz es fundamental para evitar la progresión de la enfermedad cardíaca y que se manifieste como patologías más graves

Tradicionalmente, las  han estado asociadas al hombre. Y, si bien es cierto que ellos son más propensos a sufrir un infarto, los estudios más recientes indican que esta entidad cada vez es más frecuente en la población femenina y que, cuando se manifiesta, ellas tienen más riesgo de sufrir complicaciones.

¿A qué se debe esto? En ocasiones, los síntomas son más inespecíficos y pueden llevar al diagnóstico erróneo. Por lo tanto, el paciente no recibirá a tiempo el tratamiento adecuado. De ahí la importancia de conocer en profundidad los síntomas de la angina de pecho en mujeres. Especialmente en esta época, cuando los excesos cometidos durante la Navidad pueden empezar a pasar factura.

«Antes se creía que la mujer tenía mejor pronóstico que el hombre en los temas relacionados con el corazón», precisa Gonzalo Peña, especialista en Cardiología del Hospital San Rafael de A Coruña, y resalta que «los nuevos estudios demuestran que, en relación con los cambios de hábitos y estilo de vida en las mujeres, esto no es así».

Muchos de los síntomas de la angina de pecho en mujeres son similares a los que se producen en los hombres. La manifestación típica y más frecuente es el dolor en el corazón. Un dolor que se irradia hacia las zonas circundantes, como los hombros, la espalda o el cuello. Además, la angina de pecho suele provocar fatiga, sudoración, falta de aire, mareos, ardor e incluso náuseas y necesidad de eructar. Muchas veces, estas últimas suelen ser las únicas manifestaciones.

Sin embargo, el dolor de estómago, que no es muy común entre los hombres, es uno de los síntomas de la angina de pecho en mujeres, lo que puede llevar a una errónea orientación diagnóstica. Y ellas también pueden experimentar dolor en la mandíbula o en los dientes.

La microangiopatía, clave para entender los síntomas de la angina de pecho en mujeres

El corazón se nutre de la sangre oxigenada que le suministran las arterias coronarias. En condiciones normales, los niveles de sangre que demanda se corresponden con los que recibe. Pero cuando el corazón no dispone del oxígeno suficiente, se quejará, y la persona comenzará a notar la sensación de opresión en el pecho.

Este descenso del flujo cardíaco, conocido como isquemia miocárdica, es el principal causante de la angina de pecho, uno de los síntomas más comunes de la enfermedad de las arterias coronarias.

Esta patología, muy extendida entre la población, se caracteriza por un estrechamiento considerable de las arterias del corazón. Muchas veces, esta obstrucción se debe a unos niveles excesivos de colesterol o grasa, que se acumulan formando depósitos en las paredes de las arterias obstaculizando el flujo sanguíneo. Como el flujo de sangre es menor debido a que circula por una arteria de menor diámetro que la original, el corazón recibirá una cantidad menor de oxígeno.

Cuando los médicos se encuentran con un paciente cuyo cuadro clínico les lleva a sospechar que sufre una angina de pecho, ponen en marcha una serie de pruebas orientadas a descubrir si existe ese estrechamiento. El electrocardiograma es el punto de partida, y le siguen las pruebas de esfuerzo, ecografías y angiografía. A través de todas ellas, los especialistas en Cardiología logran diagnosticar la enfermedad de las arterias coronarias.

No obstante, hay ocasiones en que, a pesar de la presencia de síntomas de una enfermedad cardíaca, no se detecta ese estrechamiento en las arterias principales. En estos casos, los médicos deben estudiar más a fondo al paciente, comprobando parámetros que puedan pasar desapercibidos en algunas pruebas rutinarias de angina de pecho.

Y es que solo así se aseguran de no pasar por alto la microangiopatía coronaria, popularmente conocida como la enfermedad de los vasos pequeños. Una afección muy similar a la enfermedad de las arterias coronarias. Con la diferencia de que, esta vez, el estrechamiento afecta a los vasos sanguíneos de la arteria de menor tamaño.

Los peligros de la angina de pecho en mujeres

La microangiopatía coronaria es una patología más frecuente en el sexo femenino. Los episodios de dolor que ocasiona son más intensos y prolongados que los causados por la enfermedad de las arterias coronarias. Y, al ser una afección indetectable en las pruebas rutinarias, podría ser infradiagnosticada.

Todo esto repercute en la calidad de vida y las posibilidades de supervivencia de los afectados. De hecho, un estudio promovido por la Sociedad Española de Cardiología en el que participaron más de 270.000 pacientes calculó que el riesgo de mortalidad de las mujeres que sufren un infarto agudo de miocardio ya duplica al de los hombres.

«Un fallo frecuente es que los pacientes se auto diagnostiquen, y piensen que el dolor es de los nervios, o del estómago. En ese transcurso se pierden tiempos muy importantes», lamenta Gonzalo Peña.

Es crucial evitar cometer el error de confundir una angina de pecho o el inicio de un infarto con otras afecciones que causen síntomas similares. Un ataque de ansiedad o una indigestión pueden provocar presión en el pecho y ardor. Y, si la persona afectada no acude inmediatamente a un centro de salud porque achaca el malestar a estas patologías, puede perder unos minutos muy valiosos, determinantes para un diagnóstico a tiempo y, por tanto, para un tratamiento precoz, que repercutirán en la calidad de vida posterior.

El especialista del Hospital San Rafael de A Coruña subraya la importancia de consultar con los médicos cualquier dolor de esta naturaleza: «Las mujeres suelen acudir menos al cardiólogo, y suelen acudir más tarde».

Un diagnóstico temprano eleva sustancialmente las posibilidades de supervivencia, dado que el paciente sabrá de antemano a qué se enfrenta cuando aparece el dolor, y conocerá el modo más adecuado para darle solución de forma rápida.

Cómo tratar la angina de pecho en mujeres

El tratamiento de los síntomas de la angina de pecho en mujeres es prácticamente idéntico al de los hombres, y consiste en reducir los factores de riesgo para disminuir las posibilidades de sufrir un infarto.

Aunque el doctor Peña recalca que no hay grandes diferencias a la hora de abordar esta patología, sí que afirma que las mujeres «tienen otros factores de riesgo, como cuestiones hormonales, son más hipertensas o hay tendencia a que fumen más que antes».

Abandonar el tabaco es el primer paso para paliar los síntomas de la angina de pecho en mujeres. Al mismo tiempo, hay que vigilar de cerca otras patologías, especialmente si se trata de enfermedades coronarias o de diabetes, y se debe tratar de devolver la presión arterial a valores normales.

La realización de chequeos periódicos conforme avanza la edad resulta de gran ayuda, pues permite tomar la delantera. Los pacientes también tienen que reducir sus niveles de colesterol y limitar la ingesta de sustancias nocivas, como el alcohol.

Del mismo modo, es conveniente hacer cambios en el estilo de vida para adoptar hábitos saludables, practicando ejercicio físico con regularidad, realizando una dieta saludable y aprendiendo a gestionar el estrés de manera óptima. Sin embargo, esto debe hacerse inicialmente de la mano de profesionales, pues no todos los pacientes tienen la misma resistencia, y someter al cuerpo a un gran esfuerzo puede dañar al corazón.

Mirar con lupa cada caso particular

Cada persona sufre la angina de pecho de una manera distinta, pues está condicionada por sus propias circunstancias, como su entorno o su estado general de salud. Existen diferentes niveles de gravedad y, mientras que para una subir las escaleras es un reto asequible, para otra puede semejar una misión inalcanzable. De la misma manera, el umbral del dolor es muy diferente entre las persona. Lo que para alguien es una pequeña indigestión, para otro sujeto puede ser un dolor insoportable.

En algunas situaciones, la puesta en práctica de las recomendaciones anteriores no es suficiente para remediar los síntomas de la angina de pecho en mujeres. Aquellas que continúen con molestias severas y regulares deberán consultar a su médico para valorar las posibilidades de tratamiento con fármacos o someterse a un programa de rehabilitación cardíaca.

Incluso puede llegar a contemplarse la ejecución de una angioplastia. Esta es una de las medidas más contundentes para restablecer el flujo normal de las arterias, pues se introduce un globo en su interior y se procede a su hinchado y a su posterior retirada, con el fin de permitir la libre circulación de la sangre.

Hay que tener presente que no hay un único tipo de angina de pecho. La angina de pecho estable, por ejemplo, aparece durante la práctica de ejercicio físico o de actividades intensas que demandan más esfuerzo del habitual por parte del cuerpo. Tras un breve período de tiempo de descanso, o tras la ingesta de un medicamento, sus síntomas desaparecen, y el paciente vuelve a la normalidad.

Por otro lado, se halla la angina de pecho inestable, que se produce en reposo, y no se logra calmar ni con medicinas ni con descanso. Su duración es superior a la anterior, y es mucho más peligrosa, ya que puede desencadenar un infarto de miocardio.

La angina de pecho variante, por su parte, no se debe a un estrechamiento de las arterias coronarias, sino a una serie de espasmos que se producen en las paredes de las arterias, sobre todo cuando la persona está dormida.

Por tanto, lo más aconsejable es ponerse en manos de los profesionales de la salud y confiar en sus orientaciones, recabando toda la información posible acerca de la clase de angina de pecho que se sufre, el tratamiento recomendado y sus repercusiones en la vida diaria.

Cuando se habla del corazón, el saber no solo no ocupa lugar, sino que puede salvar vidas.