Patología discal: Tipos, tratamientos y cirugías

Eduardo Rossi Mautone

La patología discal no es hereditaria

Hoy en día, no resulta difícil conocer a alguien que ha padecido una hernia discal o que cuenta con algún familiar afectado por esta dolencia. Tal es así, que la patología discal (de origen cervical o lumbar) y el dolor lumbar constituyen la segunda causa de baja laboral en el mundo occidental, solo por detrás de las infecciones respiratorias. De ahí, la enorme importancia socioeconómica y sanitaria que representa.

El dolor lumbar (lumbalgia) es extremadamente frecuente y se ha estimado que alrededor del 80% de la población lo experimentará a lo largo de sus vidas.

Alrededor del 35% de los pacientes que presenta lumbalgia, desarrollará una ciática (llamada técnicamente ciatalgia) que es el dolor irradiado por la extremidad inferior, de unas características determinadas, y que suele deberse a una patología discal.

El 75% de los pacientes con lumbociatalgia, esto es, dolor lumbar irradiado por el nervio ciático mejorará entre los 10 y 30 días y menos del 20% de estos pacientes será candidato a la cirugía.

El dolor cervical (cervicalgia) también puede presentar una irradiación por las extremidades superiores llamada braquialgia cuya causa principal es la patología del disco cervical. La diferencia fundamental con la patología del disco lumbar, es que la hernia cervical puede provocar compresión de la médula, mientras que en el disco lumbar esta circunstancia no ocurre. La médula termina a nivel de la 1º y 2º vértebra lumbar y los discos lumbares que se hernian están localizados entre la 4º y 5º vértebras lumbares y la 1º sacra.

En el consultorio médico de hoy vamos a responder a cinco preguntas de pacientes ligadas a la patología discal, su tratamiento y qué papel juega la Neurocirugía en la subsanación de esta patología.

Casos en los que hay que operarse de una hernia discal

Me han diagnosticado una hernia discal lumbar. ¿Debo operarme?

El diagnóstico de hernia discal no es sinónimo de cirugía. Sólo un pequeño porcentaje de pacientes diagnosticados de hernia discal ya sea lumbar o cervical deben ser operados. En un cuadro de ciática aguda no hay que indicar una cirugía urgente (excepto en aquellos pacientes con déficit neurológicos evidentes como pérdida de fuerza o trastornos esfinterianos) dado que el 75% mejorará en un plazo de 10 a 30 días.

Los neurocirujanos consideramos a un paciente candidato quirúrgico cuando lleva más de 2-3 meses de clínica dolorosa o que presenta recurrencias del dolor. Al respecto de esto, cabe señalar que muchos pacientes vuelven a presentar nuevos episodios dolorosos dentro del año del ataque inicial. Por lo tanto, el tratamiento debería intentar primero mejorar los síntomas de forma conservadora y si falla, proceder a la cirugía lo más pronto posible, para normalizar la vida del paciente a la mayor brevedad como así también su incorporación a la vida activa.

Riesgos de la operación de una patología discal

Voy a ser operado de una hernia discal lumbar. ¿Puedo quedar en una silla de ruedas?

Esta pregunta nos la plantean los pacientes con una patología discal con mucha frecuencia en nuestras consultas. Como mencioné con anterioridad, la gran mayoría de las hernias discales ocurren entre la 4º y 5º vértebras lumbares (llamadas técnicamente L4-L5) o entre la 5º lumbar y 1º sacra (L5-S1) o de forma más infrecuente entre la 3º y 4º vértebras lumbares (L3-L4).

Dado que la médula espinal termina a nivel de la 1º y 2º vértebras lumbares, la parálisis completa de las piernas (lo que los pacientes llaman «quedarse en silla de ruedas»), después de una cirugía en este tipo de hernias es imposible.

Lo que si puede suceder es un daño de la raíz nerviosa que está comprimida por la hernia y esto se traduce generalmente en una pérdida de fuerza en el pie que no suele ser completa ni definitiva. Con cierta frecuencia, los pacientes acuden a la consulta con una pérdida de fuerza ya establecida en el pie o la pierna y la recuperación de estos casos es más dificultosa.

¿Cómo es la operación de una patología discal?

¿Cómo es la operación?. ¿Me van a poner una prótesis reemplazando al disco o me van a colocar tornillos?

Para responder a esta pregunta debemos diferenciar entre dos tipos de patología discal diferentes: la hernia discal lumbar y la cervical:

  1. La cirugía más habitual de hernia discal lumbar es quitar la parte herniada del disco y no necesita la colocación de ninguna prótesis discal ni de ningún sistema de fijación vertebral. No obstante, algunos pacientes con problemas más complejos de inestabilidad vertebral deben ser operados mediante reemplazo total del disco y fijación de las vértebras implicadas con tornillos y barras.
  2. Una situación muy diferente es cuando el paciente será operado de un hernia discal cervical. En este caso, las implicaciones son totalmente distintas a la de la hernia lumbar y la cirugía consiste en quitar todo el disco y colocar una prótesis discal que en la actualidad están fabricadas de diferentes materiales: titanio, tantalio, carbono, polímeros como el Peek, prótesis rígidas o móviles, etc.

La neurocirugía es clave para luchar contra una patología discal

El post-operatorio y la recuperación

¿Cuánto tiempo voy a estar ingresado y podré volver a realizar mi trabajo habitual?

Hace años, cuando un paciente era operado de hernia discal, suponía pasar en el hospital un postoperatorio no inferior a 10 días. Además, debía permanecer en reposo absoluto después de la cirugía una semana, incorporándose progresivamente. Las incisiones quirúrgicas eran amplias, las disecciones musculares exponían varias vértebras, por lo que la recuperación quirúrgica era más lenta.

En la actualidad, con el avance de la técnica y la tecnología quirúrgica, neurocirujanos entrenados y con amplia experiencia, realizan micro-discectomías utilizando técnicas micro quirúrgicas, con incisiones muy pequeñas. De tal manera que el paciente puede levantase al día siguiente de la operación e irse a su casa al 2º o 3º día del postoperatorio.

Por lo tanto esta intervención no implica no poder volver a realizar la actividad laboral habitual, incluso en trabajos que demanden importante esfuerzo físico.

Los resultados quirúrgicos dependen no sólo de la habilidad y experiencia del cirujano sino también de otros sutiles indicadores que requieren de mucha experiencia para detectarlos: pacientes que presentan una variedad de trastornos psicológicos sobre agregados, pacientes con problemas laborales que están inmersos en demandas o litigios, grado de satisfacción laboral, etc.

Las causas de la patología discal

En mi familia han sido operado varios miembros de hernias discales y yo tengo diagnosticadas «tres hernias discales» desde hace años. ¿Los problemas discales son hereditarios?

En primer lugar debo decir que no existe una predisposición genética o familiar a padecer una patología discal. Lo que si existen, son personas con una constitución física determinada y unos hábitos de vida, que los hacen más propensos a presentar este tipo de problemas: sedentarismo, obesidad, determinadas profesiones, etc.

En segundo lugar, es habitual que los pacientes digan que tienen varias hernias o que acudan a la consulta con un informe de Resonancia o TAC lumbar donde se puede leer la descripción de varias hernias discales.

Lo que los pacientes de una patología discal deben saber es que, muy frecuentemente con el paso de los años, las hernias discales desaparecen debido a que el material discal que se hernia es un componente cartilaginoso con agua en su interior y esta hernia con el tiempo se va reabsorbiendo. Por lo tanto la hernia discal diagnosticada hace años puede no estar presente pero si verse un disco patológico (discopatía degenerativa).

También deben tener en cuenta que la descripción que realiza el radiólogo de la Resonancia o TAC es una descripción radiológica, no quirúrgica.